Oihana Errea Lorenzo

"QUIERO HACER CIENCIA QUE IMPORTE, QUE CONTRIBUYA A ALGO"

Doctora en biomedicina, 38 años. Responsable en NILSA del proyecto europeo CARMA-H2.

Oihana, te incorporaste el 4 de noviembre de 2024. Eres, por tanto, la segunda persona con menor antigüedad. ¿Cómo se ve NILSA desde esa perspectiva de recién llegada?

En primer lugar, yo quisiera reseñar dos cosas que me han gustado mucho. Por un lado, la importancia que se da a la investigación, el desarrollo y la innovación (I+D+i). No tenía por qué: NILSA se creó como instrumento para depurar el agua residual y gestionar sus derivadas, como puede ser el fango que queda del proceso de limpieza del agua sucia. No tendría más que cumplir con las leyes y podría ceñirse estrictamente a los márgenes de actuación más estrictos; sin embargo, ha buscado ir más allá, abrir un área de I+D+i con la que crear valor añadido. Esta iniciativa debe ser reconocida porque es muy positiva y porque supone que se gestiona bien el dinero público. 

Y aquí es donde llega la segunda cuestión que me ha llamado la atención muy positivamente: la gestión de la financiación pública para generar conocimiento. NILSA se financia a través del canon de saneamiento, que se paga en el recibo del agua, y este impuesto, gestionado por NILSA, hace que una parte corresponda a I+D+i, cuyo objetivo es aportar información útil para mejorar procesos, para hacerlos más eficientes. Es decir, se invierte en conocimiento, lo que considero un uso extremadamente válido de la financiación pública. 

Creo que esto es relevante si se explica, además, desde mi trayectoria profesional. Yo nací en Pamplona y estudié la doble licenciatura en biología y bioquímica. En 2009 me trasladé a Barcelona para realizar el máster y la tesis en el centro de investigación IBIBAPS, adscrito a la Universidad de Barcelona. Posteriormente me mudé a Reino Unido como investigadora de postdoctorado, concretamente a la Universidad de Cambridge, donde permanecí tres años. Al cabo de los cuales, fiché por una de las mayores farmacéuticas del mundo, Eli Lilly, y con más antigüedad: fue creada en 1876. Desempeñé mi labor en el ámbito de la investigación básica aplicada totalmente, de hecho, a tratamientos reales de enfermedades neurodegenerativas. 

Mi tesis se había centrado en la disfunción de las mitocondrias de las neuronas en el entorno inflamatorio de la esclerosis múltiple y en Lilly nos dedicábamos a investigar dianas terapéuticas para enfermedades neurodegenerativas. Pero la compañía estadounidense llevó a cabo una reestructuración, en la que se primaban otros tratamientos frente a los vinculados a lo neurodegenerativo, por lo que cerró el centro en el que yo me desempeñaba. No obstante, me ofreció un puesto en Boston, y otra compañía, uno en Suiza, pero opté por volver a España, teniendo también en cuenta mi situación personal, que incluía considerar la carrera profesional de mi marido.

Al volver, trabajé en dos entidades de referencia nacional, pero soy una persona que necesita sentir que crezco, lo que para mí es una motivación permanente, y al final pensé que en NILSA iba a poder hacerlo mejor. Por otra parte, con la edad, valoro también compatibilizar vida profesional y personal, y eso es muy posible en esta sociedad pública.

Advertí al responsable del área de que mi trayectoria no pertenecía al agua residual ni a sus derivadas, pero Gómez me respondió: “Eso se aprende”. Y así está siendo. Las competencias transversales, como el dominio del idioma, la capacidad de investigar o la gestión de proyectos –el ubicuo project management–, para la que también me había formado, son cruciales en un proyecto europeo como el CARMA-H2. Así que NILSA apostó por mi perfil y yo aposté por un nuevo campo de actividad como un reto y también como una motivación porque, como ya he reseñado, busco una realización profesional que me haga crecer como profesional, pero también como persona. Y en la I+D+i pública, el objetivo final no es el lucro, sino el conocimiento. Y esto condiciona todo el trabajo y la situación individual de cada persona dentro del mismo.

Exactamente, ¿cómo fue tu proceso de selección? Explícalo con detenimiento, por favor, para que la gente sepa cómo se puede acceder a una sociedad pública del Gobierno de Navarra.

Yo vi un post en Linkedin y creí que cumplía los requisitos, así que envié mi currículum al enlace indicado en dicho post. El proceso de selección lo llevaba una consultora que me hizo tres entrevistas online. La primera abordó la experiencia laboral, la evolución profesional, mi adaptación al puesto... La segunda se trató de una entrevista en inglés, para valorar mi dominio de este idioma, fundamental al tratarse de un proyecto europeo. Finalmente, realicé un test bastante largo sobre competencias generales, de corte más psicológico.

Me consta que la consultora presentaba una terna de candidaturas a NILSA y en NILSA ya se efectuaba la entrevista final, de forma presencial. En mi caso, la llevaron a cabo el responsable del área de I+D+i, Jairo Gómez, y la investigadora Andrea López. A la semana siguiente me dijeron que había sido seleccionada, acepté, y recibí un correo electrónico en el que ya se ponía por escrito el tipo de contrato, las condiciones retributivas, etcétera. Ya me habían sido comunicadas en la entrevista, pero en el correo quedaba ya la oferta en firme y por escrito. Dije que sí, claro.

Tu trabajo, ¿en qué consiste?

En gestionar las actividades del CARMA-H2 en la parte que corresponde a NILSA. Para ello hay que tener en cuenta que hablamos de un consorcio europeo muy potente, en el que figura por ejemplo Shell, una de las mayores petroleras del mundo, y figuras de investigación de primer nivel. NILSA fue invitada por Mancomunidad de la Comarca de Pamplona, a la que aprovecho para agradecer el gesto de colaboración inter-administrativa, entre otras cosas.

Esto supone que nuestra participación no es de liderazgo –en otros proyectos NILSA es jefe de filas–, pero sí fundamental para el desarrollo de una tecnología eficaz que pueda aplicarse en la depuradora de Arazuri, la mayor de Navarra, y en cuantas más se considere en función de los resultados que vayamos obteniendo.

Aterrizando en las actividades que nos corresponden y de las que yo me responsabilizo, es necesario hablar de dos líneas. Por un lado, la planificación y ejecución de los experimentos, tanto en laboratorio como a escala piloto  industrial. Para concretarlo, he de decir que buscamos optimizar el biogás que generan los fangos que salen del agua residual. Este biogás contiene, entre otros compuestos, metano y dióxido de carbono; con el metano, el proyecto CARMA-H2 pretende producir hidrógeno. Actualmente, en el caso de la depuradora de Arazuri, el biogás permite que esta se autoabastezca de energía para su funcionamiento. Se trata de un logro de sostenibilidad y también de neutralidad carbónica, tal y como pide la Unión Europea y resulta óptimo para el medio ambiente. La idea, con los experimentos del proyecto, es mejorar y ampliar las posibilidades, es decir, optimizar los procesos. 

Por otra parte, hay una línea que persigue modelizar matemáticamente cómo se genera el hidrógeno desde el biogás de los fangos. Recordamos que el agua residual, al ser tratada en una depuradora para devolverla limpia al río, genera unos fangos o materia orgánica, que también hay que tratar. En Arazuri se estabilizan a través de una digestión anaerobia mesófila, es decir, con calor y sin oxígeno. Simular todas las actividades que tienen lugar dentro de la depuradora, tanto en la línea de agua como en la de fangos, permite contar con modelos que detectan errores, mejoran procesos, plantean progresos... Sobre esto versa el modelizado matemático, un conocimiento necesario para las aplicaciones prácticas posteriores en forma de mejoras de lo que ya se lleva a cabo.

Dicho esto, me gustaría aprovechar para resaltar una cuestión novedosa que se da en este proyecto. No solo se trata de aprovechar el metano del biogás para convertirlo en una energía limpia –hidrógeno–, sino que también se busca aprovechar el dióxido de carbono que hay en ese biogás y el que se genera en el proceso de conversión del metano a hidrógeno. Hasta ahora no se había hecho nada con ese compuesto y, sin embargo, se utiliza mucho en la industria alimentaria: en las bebidas carbonatadas, las que tienen burbujas. El objetivo es capturar y licuar ese dióxido de carbono y poder transformarlo en un recurso para las industrias, cuya implantación en Navarra es fundamental.

Oihana ErreaOihana Errea

¿Cómo te has sentido dentro del equipo al que estás adscrita? Nos gustaría saber cómo es la integración de una nueva persona en entornos consolidados desde hace años, como lo es en NILSA

Muy bien, son muy acogedores. Trabajo en la oficina de Tudela de NILSA, que es donde se encuentra el área de I+D+i de la empresa, con Jairo, que es el responsable, Andrea, Itsaso y Dayana, que son investigadoras, y dos técnicos de supervisión y operación de las depuradoras de la zona sur: Vanesa y Julio. Yo provengo de entornos con decenas de personas en un departamento y miles de empleados en algún caso, y estar en un grupo reducido, me proporciona más calidez en el clima laboral y también resulta más fácil para obtener información para aprender y resolver las cuestiones profesionales.

¿Cómo te gustaría que fuera tu carrera profesional? ¿Cómo te imaginas dentro de diez años?

Ya he visto que puedo cambiar de ámbito científico y aportar mis conocimientos, así como aprender y adaptarme a lo nuevo. Vengo del mundo biomédico y creo que puedo aportar todo lo que he aprendido en este entorno, pero ahora busco hacer ciencia que importe, que contribuya a algo positivo, como es la gestión del ciclo hídrico y sus enormes derivadas. Antes también lo hacía, sin duda, ya que me dedicaba a la producción de fármacos que alivian enfermedades, pero el condicionante de los objetivos económicos, lucrativos, aquí no existe y lo valoro, incluso me motiva.

Oihana Errea y Dayana Jojoa (depuradora de Tudela)Oihana Errea y Dayana Jojoa (depuradora de Tudela)

¿Crees que la ciudadanía navarra valora la labor que llevan a cabo el sector público adscrito al Gobierno de Navarra?

No es bueno generalizar: en mi entorno y yo misma sí valoramos los servicios públicos navarros. En Reino Unido, por ejemplo, también existe el sistema público en muchos ámbitos, pero en mi opinión tiene muchas lagunas que aquí no existen.

En el caso concreto de NILSA, veo que quienes trabajamos aquí somos muy conscientes de que movemos dinero público y que, si además de gestionar la depuración, podemos darle un valor añadido con la investigación, mucho mejor.

¿Qué puede aportar, en tu opinión, el talento fresco, de otros ámbitos, a una plantilla que tiene una media de edad de entre 50 y 55 años, como es NILSA, en la que la rotación es muy baja y la permanencia, muy alta?

Pienso que toda diversidad enriquece. Bien sea de edad, de experiencia profesional, de ámbito de conocimiento..., de cualquier cosa. Yo puedo aportar una visión complementaria a nivel científico y una perspectiva europeizante, incluso globalista, dado que he vivido muchos años en Reino Unido y he trabajado para una multinacional estadounidense. Y en NILSA me aportan conocimiento, nuevas oportunidades, un desempeño como project manager dentro de un consorcio europeo muy fuerte, y buenas condiciones para compatibilizar con mi vida. Todo esto hace que me apetezca venir al trabajo en el día a día, que esté motivada.

En el sentido inverso, ¿qué es lo que más estás aprendiendo de la veteranía de tus compañeros/as y jefes?

Su conocimiento, su sabiduría, su gran trayectoria en depuración de aguas residuales y tratamiento de fangos: aprender me satisface.

Cuando hablamos de proyectos europeos, hablamos de cifras económicas altas y metas muy ambiciosas. ¿Podrías aterrizar al día a día el proyecto para el que fuiste fichada? Es decir, explicarlo de manera sencilla para público ajeno al agua residual.

Como ya he explicado, el proyecto consiste en modelizar matemáticamente y en experimentar para mejorar el potencial metanogénico –capaz de generar metano– de la depuradora de Arazuri, en el caso concreto de Navarra, pero es extrapolable a otras, también en Navarra.

Se trata, por tanto, de lograr un conocimiento base de cómo optimizar el proceso actual de digestión anaerobia, por el que el fango se estabiliza y se convierte en un recurso: ese metano que pasamos a transformar en energía, como ya he dicho.

En fases posteriores se pasaría a buscar usuarios del hidrógeno conseguido y a estudiar las aplicaciones posibles, según el lugar en el que se origine ese gas. Tenemos que tener en cuenta también el principio de cercanía, de proximidad. Además, irán madurando las tecnologías, lo que supone que iremos perfeccionando las técnicas empleadas para ajustarlas al máximo a lo que necesitamos y que sean eficaces. En este sentido, en la depuradora de Tudela vamos a usar tanto el laboratorio que NILSA montó hace quince años como los digestores de la planta piloto construida hace unos años para otros proyectos de estudio de fangos.

¿Cuál sería el mayor logro de este proyecto, desde tu punto de vista?

Por un lado, la maduración de las tecnologías relacionadas con el hidrógeno, y por otro, y aquí yo creo que es donde tenemos una grandísima baza, en la captación y licuación del dióxido de carbono que también está contenido en el biogás.

Ahora mismo no estamos haciendo nada con él, en realidad es un desecho, un residuo, y sin embargo, tiene un potencial enorme en la industria alimentaria, como también he explicado antes. Para Navarra es fundamental esta industria y para ella, el gas licuado podría ser una materia prima muy necesaria y muy sencilla de conseguir, si la lográramos aquí.

La tecnología para llevar a cabo su captación del biogás y su licuación, además, está mucho más avanzada, existe más madurez industrial, por lo que los resultados serían más inmediatos, teniendo en cuenta que la inmediatez en gran parte de la I+D+i son años, pero NILSA no contaba hace diez años con ningún proyecto europeo y hoy tiene más de una decena. Se trata también de algo extraordinario en el sector público: el tiempo pasa rápido y es fundamental ir avanzando, como en NILSA.

En resumen, creo que sería toda una demostración práctica de sostenibilidad y economía circular, a partir de la I+D+i pública, del dinero de todos, utilizado para el bien del medio ambiente, el tejido industrial y la ciencia.

Logo Clean Hydrogen Partnership, cofinanciado por la Unión Europea

CARMA-H2

Frase resumen:
Desarrollo de un reactor modular que produzca H2 presurizado y CO2 en un paso en una planta de biogás con una eficiencia superior.

Socios Navarros: Asociación de la Industria Navarra, Servicios de la Comarca de Pamplona S.A.
Otros socios: Hera Holding, Hábitat, Ecología y Restauración Ambiental SL, CoorsTek Membrane Sciences AS, Haffmans BV, Fondazione Icons, Shell, Agencia Estatal Consejo Superior De Investigaciones Científicas,  SNAM S.P.A, SINTEF AS, Pentair Union Engineering AS
Convocatoria: Horizon-JTI-CLEANH2 2023 01 05
Plazo de ejecución: 1/10/2024-30/10/2026
Presupuesto TOTAL: 9.954.418,76 €
Presupuesto NILSA: 182.750,00 €
Subvenciones: Horizonte Europa (70% - 127.925,00 €)

Participantes desde NILSA:

  • Oihana Errea (100% - 1.592 horas)
  • Andrea López (10% - 159,2 horas)
  • Jairo Gómez (10% - 159,2 horas)
Nilsa