82.593.756 metros cúbicos depurados

82.593.756 metros cúbicos depurados

Durante 2024, las depuradoras de Navarra trataron 82.593.756 metros cúbicos de agua residual. El volumen medio de una piscina olímpica son 3.375 metros cúbicos, por lo que podríamos hablar de 24.472 piscinas olímpicas, para hacernos una idea como público general. El año anterior, en 2023, fueron tratados 79.411.955 metros cúbicos. Hasta aquí el resumen de las cifras globales que se manejan como indicadores de referencia. 

No obstante, y como explicamos habitualmente, ya que entendemos que el público general no tiene conocimiento de estas competencias, hemos de reseñar que no solo NILSA se encarga de la depuración, sino que existen dos mancomunidades que gestionan las instalaciones de su ámbito.

Se trata de las dos mayores mancomunidades de la Comunidad Foral: por una parte, Mancomunidad de la Comarca de Pamplona, que en 2024 trató 37.662.498 metros cúbicos de agua residual, dando servicio a más de 365.000 habitantes. Y por otra, Mancomunidad de Montejurra, cuyas instalaciones depuraron 5.137.542 metros cúbicos, cubriendo una población que supera las 42.000 personas.

En NILSA tratamos 39.793.716 metros cúbicos, correspondientes al agua sucia de aproximadamente 230.000 personas, sobre un censo total de algo más de 630.000 habitantes. Sin embargo, la medida que utilizamos para medir la carga contaminante del agua no es la de habitante censado, sino la de habitante equivalente. ¿Qué quiere decir? Que aplicamos un coeficiente para traducir a habitantes la carga contaminante de otras actividades no humanas, como la industria, por ejemplo.

De esta manera podemos presentar en una única unidad la contaminación que eliminamos del agua y evitamos que sea devuelta al río. Un habitante equivalente corresponde aproximadamente a 2,5 habitantes reales (humanos, censados). Así que manejamos un total de 1.082.578 habitantes equivalentes, medida que incluye el resto de actividades que depuramos (industrias, actividades agrícolas, ganaderas, polígonos...).

Como también explicamos habitualmente, para que pueda entenderse de forma sencilla, del proceso de depuración, se obtiene una segunda derivada: el lodo o fango de depuradora, que es la materia seca que separamos del caudal, precisamente para limpiarlo. En 2024 obtuvimos 12.350 toneladas de esta materia. Desde hace años, lo tratamos antes de llevarlo a su destino final, que es una empresa privada en Pina de Ebro (Aragón), como gestor autorizado.

En 2024 presentamos un plan para ampliar la línea de fangos de la depuradora de Tudela, de manera que el tratamiento de los fangos de Navarra se haga de forma integral en Navarra, lo que conllevaría que también se retengan los beneficios que esto produciría: economía circular, proceso público completo, independencia de un gestor privado final, neutralidad energética del ciclo hídrico y otras cuestiones que hemos ido planteando y que se han recogido en las notas de prensa del año. 

Hemos de decir que las depuradoras de mayor tamaño cuentan con una línea de fangos para su tratamiento, y desde las más pequeñas, que no la tienen, se traslada hasta las mayores desde hace unos veinte años. De manera que todo el lodo, al igual que el agua antes de ser devuelta al río, es procesado para higienizarlo. Depurar agua no solo consiste en limpiar el líquido, sino también en responsabilizarnos de la materia contaminante sólida, para precisamente descontaminarla.

En cuanto a la derivada final en la depuración, reseñamos la energía consumida: las instalaciones de depuración son grandes consumidoras de electricidad, nuestra actividad es electro-intesiva. No obstante, el objetivo que nos planteamos es ser climáticamente neutros, para lo que estamos, entre otras medidas, llevando a cabo un plan de instalación de placas solares con un horizonte temporal que se ha extendido hasta 2030, aunque inicialmente lo planteamos para el quinquenio 2021-2026.

Finalmente, nos gustaría señalar que NILSA integra la depuración y el saneamiento en un gran conjunto de procesos que dan soporte y complemento a esta actividad. Los indicadores principales se recogen en la carta de servicios de la sociedad pública, que se actualiza cada dos años y cuyos indicadores miden el grado de satisfacción de los diferentes grupos de interés. Para quien quiera saber más a este respecto, le remitimos a la página web, al apartado de QUIÉNES SOMOS, donde puede encontrar esta información.

Las webs se han convertido no solo en escaparate de las noticias que las entidades quieren dar a conocer, sino en herramienta de gestión, como ocurre en el caso de NILSA con el canon de saneamiento o las encuestas de calidad, por ejemplo. Además, cada vez cuentan con mayor transparencia, en cumplimiento de una legislación progresivamente más exhaustiva, por lo que animamos a quien haya llegado leyendo hasta aquí a que consulte www.nilsa.com si busca más detalle sobre algún tema aquí expuesto. También podemos atenderle telefónicamente y por correo electrónico, o de manera presencial, si tiene alguna cuestión con la que podamos ayudarle y corresponda a nuestro ámbito competencial.   

Nilsa