
Tratamientos del agua residual
La depuración biológica, basada en filtros de lecho bacteriano, ha sido el tratamiento convencional de NILSA en todas las plantas de Navarra desde 1990. En casos que lo han requerido hemos sumado otros tratamientos, como fangos activos o lechos móviles aireados, pero siempre sin procesos químicos, imitando el proceso de depuración natural del río, que implica que las piedras que hay en el fondo del cauce facilitan el crecimiento de bacterias, que se alimentan de los residuos que existen en el caudal, limpiándolo.
Hasta hace tres años, este apartado (repetido siempre porque la tecnología se repite también) contemplaba un quinto tratamiento: el biodisco. NILSA instaló en los años noventa del siglo pasado, cuatro biodiscos: en Doneztebe/Santesteban, Ochagavía/Otsagi, Isaba/Izaba y Lekunberri. Lekunberri fue el primero en ser sustituido hace quince años, por un filtro MBBR. Después se sustituyó el de Isaba/Izaba, y en la actualidad, estamos a la espera de licitar la obra que permitirá eliminarlo de Ochagavía/Otsagi. El cambio en Doneztebe/Santesteban es ya inmimente por un tanque MBBR reutilizado de la anterior depuradora de Olazti/Olazagutía.
El biodisco es una tecnología que mecánicamente da problemas y susas reparaciones suelen ser aparatosas porque requieren de grandes grúas o de complicadas maniobras, por lo que es un elemento a extinguir.
De manera que, a día de hoy, existen cuatro tratamientos habituales. A continuación explicamos todos, en orden descendente según su implantación en el territorio (de mayor a menor).
1. Lecho bacteriano o filtro percolador
Consiste en tratar el agua residual en uno o dos filtros, que en su interior contienen relleno plástico o pétreo. Las bacterias crecen adheridas a este relleno y se alimentan de la carga contaminante, depurando el agua. Ofrecen buenos resultados y mucha estabilidad en el proceso.
2. Lecho biológico móvil aireado (MBBR, por sus siglas en inglés)
En este caso, las piezas de relleno plástico son muy pequeñas y flotan en el agua, con lo que ahorramos el espacio que ocupan los filtros. El sistema es similar al anterior y cada vez lo utilizamos en más plantas porque ahorra espacio.
3. Lagunaje
El agua permanece en unas lagunas artificiales tras haber sido tratada en el sistema de depuración secundario, que es el habitual, el de los filtros biológicos. Las lagunas constituyen, por tanto, un tratamiento complementario o terciario, que garantiza al máximo la calidad del agua y además, permite retenerla si fuera necesario. Cada vez las utilizamos más, y en los últimos proyectos presentados, siempre están recogidas como fase final.
4. Fangos activos
Inyectamos aire al agua residual para que el aumento de oxígeno favorezca la proliferación de bacterias que se alimentan de la carga contaminante. Fue el tratamiento utilizado en la depuradora de Tafalla-Olite, hasta que fue sustituido por el lecho biológico móvil aireado, que ofrecía mejores resultados.
